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Fisioterapia respiratoria

Fisioterapia respiratoria en pediatría

Durante el invierno es común que los más pequeños sufran resfriados, bronquitis, bronquiolitis y otras enfermedades respiratorias, pudiendo llegar a ser motivo de ingreso hospitalario.

La fisioterapia y osteopatía respiratoria en pediatría es la mejor herramienta para ayudar a los más pequeños de casa a expulsar la mucosidad y evitar las posibles bronquitis y/o bronquiolitis y sus complicaciones.

La mucosidad es una defensa natural de nuestro organismo y es indicativo de salud. Es necesaria para el buen funcionamiento de nuestras vías respiratorias y evitar que posibles agentes agresores lleguen al interior de nuestro organismo. Diariamente generamos una cantidad de moco fluido de forma fisiológica y esta cantidad aumenta frente a agentes externos como las temperaturas extremas, virus, bacterias o alérgenos.

Los principales objetivos de la fisioterapia y osteopatía respiratoria pediátrica son mejorar la mecánica respiratoria de tu bebé o hijo, expulsar el moco con más facilidad, disminuir la sensación de fatiga, aumentar la capacidad pulmonar y la resistencia frente a determinadas actividades. Evitar complicaciones respiratorias y broncopulmonares, disminuir el exceso de medicación y disminuir el número de ingresos y estancias hospitalarias.

De modo general, podemos decir que la fisioterapia y osteopatía respiratoria infantil puede ayudar a mejorar el estado general de los bebés y niños, evitar complicaciones broncopulmonares y favorecer el descanso nocturno.

Mejorar la mecánica respiratoria de tu hijo y prevenir enfermedades.

Será recomendable acudir al médico y hacer tratamiento de fisioterapia y osteopatía infantil cuando los pequeños tienen síntomas de acumulación de secreciones, tos, sibilancias o pito en el pecho. El aleteo nasal, tiraje costal y fiebre son motivo para acudir al médico con urgencia.

 

A través de diferentes técnicas de fisioterapia y osteopatía respiratoria infantil indoloras y ejercicios, en los más mayores, trabajaremos la mecánica respiratoria, elasticidad de la musculatura de la espalda, brazos y tórax para ayudar a que los pulmones se puedan mover sin restricciones.